Lo encontró en Triana

Capté el grafiti en la mismísima calle San Jacinto, en pleno barrio de Triana. Una razón más para que sus vecinos se sientan dueños y artífices de lo mejor del mundo.
Ahora bien. Yo no dudo que sea allí donde se encuentren los mejores fornicadores del mundo, Triana es así, pero lo que sí me extraña es que, con la bisoñez que delata esa letra, la chica haya descubierto de verdad al que mejor lo hace.
En cualquier caso, si ahora lo anuncia así, cuando ella misma se refiere al maromo como niño, si llega a empatarse, como dicen en Cuba, con un trianero hecho y derecho o diez o quince años más adelante lo deja escrito con letras de plomo y tan grandes que no cabrían en este blog. Digo yo.